Wednesday, July 13, 2005

Llegamos a la puntilla


Después de una larga pausa en este viaje causada por motivos que más adelante contaremos, Totito llega a la puntilla y alli comienza a obsevar el vuelo de una gaviota en navidad y la pierde de vista en semana santa del siguiente año.
Ante la espera desesperada del mundo que lo rodea, él permanece alli estático, viendo pasar el tiempo, las nubes y claros, las olas y adioses.
Todo ello en aquella punta pequeña, un lugar del que nunca debió salir, el sitio de su recreo, la referencia de su contínuo en su caminar.
El pequeño viajero no podía marchar sin pasar antes por alli, sin despedirse de ella y prometerse a sí mismo que volvería a visitarla una vez que este viaje estubiera concluido o la conclusión se fuera de viaje.